mayo 31, 2014 lola

El agua mineral, manantial de salud

Agua, manantial de salud

Cuando decimos adiós a la época estival, y con ella, a las altas temperaturas, puede que no nos parezca tan necesario ingerir un gran volumen de líquidos. Sin embargo, los expertos coinciden en la idea de que para gozar de un buen estado de salud se hace imprescindible mantener una adecuada hidratación durante todo el año.

El organismo necesita líquido para llevar a cabo funciones tan básicas como la digestión, el transporte de los nutrientes, la eliminación de residuos a través de las heces y la orina,… Tanto es así que si no reponemos el agua que eliminamos, es decir, mantenemos un nivel hídrico equilibrado, el organismo se ve obligado a recurrir al agua que se encuentra en el interior de las células, lo cual origina una sobrecarga en las mismas que puede dar lugar a dolores de cabeza, cansancio y debilidad, entre otros efectos.

Por ello, para mantener un estado saludable a lo largo de toda nuestra vida es imprescindible que nos aseguremos de que estamos correctamente hidratados. La recomendación de la Organización Mundial de la Salud (OMS), así como de numerosos especialistas de la salud y la nutrición, es la de beber entre 2 y 3 litros de agua cada día. No obstante, cada edad y cada circunstancia va a requerir una determinada ingesta de agua diaria en función de factores como la edad, el sexo o el nivel de actividad física.

Diversidad de fuentes y sabores

Una alimentación sana y un adecuado aporte de líquidos son, junto con el ejercicio físico, los pilares fundamentales para conseguir un estilo de vida saludable. Cuando hablamos de ingesta adecuada de agua no nos estamos refiriendo únicamente a la cantidad que bebamos de la misma, ya que de manera habitual consumimos alimentos que contienen cantidades significativas de agua en su composición, tal es el caso de la fruta, la verdura, los zumos naturales, los caldos, la leche y derivados lácteos, las bebidas de soja, el café y las infusiones, entre otros.

La diversidad de fuentes, colores y sabores de las bebidas es tan importante para el mantenimiento de una adecuada hidratación como lo es la variedad de comidas en la nutrición. Como se expone desde el Instituto Europeo de Hidratación (EHI, por sus siglas en inglés), poder contar con un amplio abanico de opciones “contribuye a estimular la ingesta tanto de comida como de bebida”. Evidencia de ello la encontramos en un estudio realizado a deportistas mientras hacían una prueba en una cinta de correr. Según datos facilitados por el EHI, se observó que los corredores bebían hasta un 50 por ciento más al tener a su disposición distintos tipos bebidas que cuando solo se les facilitaba agua. “La palatabilidad”, se asegura desde el Observatorio de Hidratación y Salud (OHS), “favorece una mayor ingesta de líquidos y con ello se alcanza un óptimo estado de hidratación”.

Bebidas como los zumos naturales de frutas y los licuados de verduras son importantes fuentes de vitaminas y antioxidantes. Su consumo habitual nos puede ayudar a satisfacer de manera fácil y agradable la recomendación de ingerir cinco raciones diarias de fruta y verduras.

Es importante saber que, al contrario de lo que ocurre con el agua, todas estas bebidas alternativas suponen un aporte calórico. Bebidas comunes como los refrescos azucarados representan en torno a un 3 por ciento de las calorías en una dieta normal media europea. Sin embargo, a día de hoy podemos encontrar en el mercado una amplia gama de bebidas con poco o ningún aporte calórico, y sin azúcares añadidos, que son por las que nos debemos decantar.

Así pues, recuerda estas recomendaciones del Observatorio de Hidratación y Salud(OHS):

  1. Hidrátate correctamente durante todo el año.
  2. Mantén un equilibrio entre el líquido que eliminas y el que ingieres.
  3. Bebe antes de tener sed y no de golpe.
  4. Vigila la hidratación de niños, adolescentes, mujeres embarazadas y personas mayores.
  5. Antes, durante y después de realizar ejercicio físico, ingiere líquido.
  6. El trabajo, el estrés y estar en lugares con aire acondicionado o calefacción también propicia la pérdida de líquidos.
  7. Evita el alcohol, deshidrata.
  8. Cuanto más calor, más líquido has de tomar.
  9. Para una mejor y más fácil hidratación, toma alimentos y bebidas variados.
  10. Infórmate para prevenir las consecuencias de la deshidratación.

 

 

Minientrevista con el expertoRon Maughan

Profesor Ronald J. Maughan

Profesor Emérito de Nutrición en el Deporte y el Ejercicio físico.

Presidente del Consejo Asesor de Ciencias, del Instituto Europeo de Hidratación (EHI).

1. ¿Qué beneficios para la salud aporta el agua a nuestro organismo?

El agua es esencial para la vida; de hecho, si pasamos unos días sin beber agua, morimos. Antes de llegar a la muerte, todas las funciones fisiológicas pueden verse afectadas debido a una inadecuada ingesta de agua. Esto significa que tanto el rendimiento físico como el mental sufren si el nivel de deshidratación es suficientemente grave. La deshidratación leve, probablemente, trae consigo pocas consecuencias si es solo transitoria, pero la deshidratación crónica se ha asociado con un buen número de enfermedades.

2. ¿Cuáles son los peligros o problemas de salud que podemos sufrir debido a la deshidratación?

La hipohidratación crónica es un factor de riesgo para una serie de afecciones, de entre las que podemos destacar el estreñimiento, la infección del tracto urinario, el cáncer de vejiga, la hipertensión arterial, la enfermedad coronaria y el accidente cerebrovascular. Los casos de deshidratación aguda están asociados con la disminución de la función cognitiva, la reducción de la capacidad de trabajo físico, y también puede ser un factor desencadenante en la admisión hospitalaria.

3. Hay muchos tipos de agua, ¿cuál es la más recomendable para el corrrecto funcionamiento del organismo?

En realidad, solo hay un tipo de agua; está presente en muchas bebidas y alimentos y, del mismo modo, nuestro cuerpo también produce agua cuando se oxidan los alimentos para generar energía.
El agua que necesitamos puede provenir de bebidas y alimentos, en un procentaje del 70-80 y un 30-20, respectivamente.
En términos generales, el agua embotellada no difiere mucho del agua del grifo; y además, las diferencias entre las aguas desaparecen cuando se consumen junto con alimentos, pues todo se mezcla en el estómago y las pequeñas diferencias en la composición se vuelven insignificantes.

4. ¿Cuál es la cantidad mínima diaria de agua que requiere el organismo?

El equilibrio hídrico se consigue cuando la cantidad de la ingesta proveniente de todas las fuentes (agua de bebidas y alimentos, más el agua generada por el metabolismo) es igual a las pérdidas que se originan por todas las rutas (orina, heces, respiración y a través de la piel en forma de sudor).
La cantidad que necesitamos puede variar de entre menos de un litro a más de diez, pero esto depende en gran medida de los niveles de actividad física, así como de la temperatura y la humedad del ambiente. Por lo general, alrededor de 2 litros para las mujeres y 2,5 litros para los hombres es una cantidad adecuada.

5. ¿Cuáles son las pautas que debemos seguir para alcanzar una correcta hidratación?

No siempre es fácil saber si una persona está bien hidratado o no. Muchos de los signos de deshidratación leve son los que a menudo experimentamos por otras razones: dolor de cabeza, cansancio, etc. Si cuando orinamos observamos que es en pequeñas cantidades y de color oscuro, es muy probable que estemos deshidratados y, por tanto, debamos beber más. No necesitamos beber de forma constante, pero sí lo suficiente para producir orina de color claro.

6. En la página web del Instituto Europeo de Hidratación se habla acerca de la importancia de disponer de un amplio abanico de opciones a la hora de ingerir líquidos, pues se facilita la ingesta de los mismos. ¿Qué otras bebidas y en qué cantidades se aconsejan desde el EHI?

No hay recomendaciones específicas, ya que depende de la forma de vida de la persona, así como de sus preferencias en cuanto al sabor o necesidades de otros nutrientes. El agua sola no tiene calorías y contribuye de manera positiva en nuestra salud bucodental, pero a muchas personas no les gusta beber agua del grifo y, en realidad, no hay ninguna razón por la que se deba beber agua en lugar de otras bebidas.
Se ha demostrado que cuando bebemos una mayor variedad de bebidas es más probable que alcancemos la ingesta total de agua recomendada. Con el creciente problema de la obesidad, especialmente entre los niños, sin embargo, hay razones más que suficientes para que los pequeños beban agua en vez de bebidas con alto contenido energético.

7. ¿Cómo podemos hacer entender a las personas, sobre todo, a niños y a personas mayores, que deben beber agua u otras bebidas aunque no tengan sed?

Puede parecer difícil, pero no debería ser imposible. Otros mensajes en materia de salud pública también han sido difíciles (por ejemplo, dejar de fumar), pero poco a poco han sido aceptados después de grandes campañas. El mensaje simple es que las personas que están bien hidratados son, por lo general, más propicias a sentirse mejor y, por lo tanto, también pueden vivir más tiempo.

8. La obesidad se ha convertido en uno de los principales problemas de salud del siglo XXI, ¿cómo y en qué términos puede ayudarnos el consumo de agua en la prevención de esta enfermedad?

Hay evidencias de que las personas que beben agua en lugar de bebidas con alto aporte energético pueden ser menos propensas a padecer obesidad pero, evidentemente, hay muchos otros factores involucrados. Ciertamente, el agua potable puede ayudar a algunas personas a controlar la sensación de hambre y, por lo tanto, puede ayudar a restringir la cantidad de comida que ingieren.

9. Los deportistas están expuestos a una mayor pérdida de líquidos; para su reposición, ¿son recomendables las bebidas isotónicas?

Los atletas no pueden rendir al máximo si llegan a estar gravemente deshidratados. El agua potable puede ayudar a asegurar el mejor rendimiento posible. No obstante, hay algunas situaciones en las que la adición de azúcar y sal – los principales componentes de las bebidas deportivas – pueden proporcionar más beneficios en el rendimiento. Estos mismos ingredientes son los que se encuentran en las soluciones de rehidratación oral utilizados en el tratamiento de la diarrea, los cuales pueden mejorar el rendimiento mediante la estimulación de la absorción de agua en el intestino delgado. El azúcar también puede ser un combustible importante para los músculos y el cerebro cuando el ejercicio es muy prolongado.

        Fuente: Instituto Europeo de Hidratación

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